Entre sus principales características, podrás apreciar la entrada que comprende una enorme abertura de aproximadamente 40 x 30 m, dentro del cual se escurre el río Umajalanta. Seguidamente podrás observar algunos lagos como el de la Cachuela, con un sin fin de formaciones naturales calcáreas las estalactitas y estalagmitas y numerosas columnas naturales que sobre salen en el entorno.
A medida que te adentras en la caverna, encontraras bóvedas y galerías unidas por caminos muy angostos. Dicho ambiente se torna muy húmedo, hasta llegar a la sala de los murciélagos. También encontraras los extraños peces ciegos de 10 centímetros que se adaptaron a las condiciones del lugar.
Se cree que hace 150 millones de años, en la era mesozoica había un pantano donde los dinosaurios acostumbraban a beber agua. Por consiguiente, las rocas de los alrededores de la misma época, en la caverna, fosilizaron cientos de vertebrados e invertebrados. De ahí, que podrás disfrutar de las huellas de dinosaurios.
La palabra Umajalanta, proviene del idioma aymara, que quiere decir “agua que cae y se pierde”, por lo tanto se considera que este importante rio, es el principal agente erosivo que moduló hace millones de años atrás, este maravilloso escenario rocoso, que podemos disfrutar.
Si eres un amante de lo desconocido y cuentas con un espíritu aventurero, esta fabulosa expedición “es para ti”. Durante la excursión es imprescindible contactar a un guía turístico, y el uso del casco y linterna frontal, es obligatorio.
El recorrido, no apto para personas claustrofóbicas, tiene una duración de 4 horas y se recomienda contar con buenas condiciones físicas, ya que algunos lugares requieren arrastrarse, puesto que parte del camino se hace estrecho y aparecen algunas exigentes subidas.
Es importante que al visitar el lugar se tomen ciertas previsiones, por ejemplo, llevar buena hidratación, ropa cómoda y fresca, botas de trekking y repelente de insectos, así el paseo será muy placentero e inolvidable.